lunes, 21 de febrero de 2011

Is Cork the real capital of Ireland?

Las ciudades bonitas son las que tienen miradores naturales desde donde se dejan contemplar; y no es necesario poner feas o modernas norias para tener una bonita panorámica de la ciudad, las norias en las ferias. Cork es una ciudad con 2 alturas, me recordó un poco a Bilbao, con una ria en el centro y a uno de sus lados una pendiente plagada de casitas; en Cork están pintadas de colores; una tendencia que comenzó en el SOHO de Londres o quizá en el de Buenos Aires; y que se ha extendido a toda ciudad que no sabe que hacer con edificios antiguos-feos de dos o 3 alturas.


El centro de la ciudad es como la de cualquier ciudad inglesa un poco grande, como Liverpool, Birmingham o incluso Leeds; calles que pierden su historia por consumismo actual; avenidas anchas medio peatonizadas, adoquinadas con planchas lisas de granito; bancos, farolas y de más mobiliario urbano en acero inoxidable o de formas minimalistas y/o/u modernas. Los edificios a sus lados presentan grandes escaparates y paredes de cristal donde se vende de todo. Los domingos a partir de mediodía, puesto que yo llegue ayer a las 11 de la mañana, después de un viaje de 4 horas en bus desde Dublín, y las calles estaban vacías, ni un alma.


Pasé por el impersonal centro ciudad o quizá debería ser centro comercial, me aleje hacia la catedral anglicana, una catedral gótica preciosa, no pude entrar porque una señora se me puso en la puerta y me dijo que estaban en service, pregunte si era la church of Ireland me contestó que yes, a lo que yo puse una mueca y me fui a buscar una misa de mi credo; encontré una iglesia que anunciaba que tenía misa en latín pero que resulto ser de rito tridentino, de las de cura con casulla preconciliar y manípulo, en silencio y evangelio de San Juan al final. Fue un viaje al pasado, además los feligreses eran muy ortodoxos o lefebvrianos. A la salida la ciudad se había llenado de gente, pero tampoco tanta como en Dublín. Se puede visitar el puerto, alguna edificio institucional, alguna iglesia… la verdad es que no hay mucho que ver, porque son edificios de los 70 con centros comerciales de los 80. De hecho acabe comiendo en McDonalds porque no ningún pub interesante. Más tarde me devolví (como dicen los sudamericanos) para Dublín.

Los Corkenses o Corkianos o como quiera que sea el gentilicio (yo propongo Corkis) dicen que la verdadera capital de Irlanda es Cork, pero la verdad es que están muy equivocados.